Can Tinturé es el primer museo monográfico del azulejo de muestra del Estado español y expone piezas producidas desde el siglo XIV hasta el siglo XIX.

HISTORIA

El edificio histórico de Can Tinturé está emplazado en el centro histórico de Esplugues de Llobregat, en una casa rodeada de jardines, construida en 1898 por el arquitecto Claudi Duran Ventosa, considerado uno de los pioneros del sistema del cemento armado. Fue alzado como residencia familiar por encargo de su primer propietario, Juan Tinturé Campreciós, que fue regidor y alcalde de Esplugues de Llobregat entre 1910 y 1915.

En 1977 el edificio fue adquirido por el Ayuntamiento de Esplugues de Llobregat y ha tenido diferentes destinos de uso cultural y social en el transcurso del tiempo. En el año 2000 -con motivo de la adquisición de la colección de azulejos de muestra de Salvador Miquel- se decidió su adecuación como equipamiento museístico.

En el proceso de su rehabilitación se pusieron en relieve elementos originales del edificio histórico con la adopción de elementos innovadores, que otorgan un aire de modernidad dentro de una arquitectura de finales del siglo XIX.

Durante el día de Sant Jordi del año 2003 se inauguró el Museo Can Tinturé, el primer museo monográfico de España dedicado al azulejo de muestra. La apertura del nuevo museo significó también el acceso público a los jardines que rodean la casa.
En la zona ajardinada se colocó la obra escultórica Familia, del artista Xavier Corberó, compuesta por un conjunto de cinco piezas de basalto.

Delante de Can Tinturé se alza La Masoveria, el único edificio construido de nueva planta con funciones auxiliares. La fachada de vidrio permite su integración en los jardines, mientras que la fachada opuesta da continuidad urbana en la calle de l’Església.

El equipamiento y entorno urbano de Can Tinturé obtuvieron, en 2004, una mención especial por la actuación realizada en el marco de reconocimientos de calidad de los equipamientos y espacios públicos municipales de la Diputación de Barcelona.

EXPOSICIÓ PERMANENT

La exposición permanente, inaugurada en 2003, está formada básicamente por una selección de piezas de la colección de azulejos de muestra de Salvador Miquel.

Can Tinturé ofrece una lectura cronológica y estética de la evolución del azulejo de muestra en el transcurso del tiempo, desde la época medieval hasta el umbral de la industrialización, precisamente cuando localizamos los orígenes de la fábrica Pujol i Bausis, «La Rajoleta».

La visita se inicia con una explicación del objeto del museo, el azulejo de muestra, y luego se recorren los diferentes ámbitos de la exposición:

1. Salvador Miquel, coleccionista.

Introducción del personaje a través de la audición de una entrevista radiofónica realizada en Salvador Miquel y presentada de manera interactiva.

2. La Europa de las conexiones.

Interactivo que identifica los centros productores y rutas comerciales europeas de la cerámica pintada desde la antigüedad.

3. Tierra áspera y azul de cobalto.

Los primeros usos del azulejo de muestra se encuentran sobre pavimento en el s.XIII. Modelos ásperos de barro cocido, o bien piezas decoradas a partir de una base blanca de estaño y dibujo, principalmente en azul y pintado con óxido de cobalto. El azulejo azul se convirtió sinónimo de ladrillo gótico por su gran producción.

4. Esplendente policromía.

El Renacimiento y el Barroco aportaron a la cerámica el uso de los colores y nuevas fuentes de inspiración de los modelos decorativos de raíz clásica. Las rutas comerciales facilitaron los contactos y el gusto por la cerámica italiana, que se extiende por toda Europa desde principios del s.XVI. Los azulejos de muestra estarán presentes en paredes y pavimentos de casas nobles e iglesias.

5. Búsqueda del coleccionista.

El método de catalogación y estudio del azulejo de muestra que desarrolló Salvador Miquel incluye un juego que permite al visitante cubrir un muro con diferentes azulejos de la colección.

6. Modelos de éxito.

Durante los s.XVIII y XIX proliferarán modelos que son copiados de un obrador a otro, y que se personalizaban con la creación de pequeñas diferencias que ponían de relieve sus amplias posibilidades de composición. Cada vez más se extenderá el uso del azulejo de muestra en las viviendas.

7. Simplicidad.

En el s.XIX se produce la simplificación del diseño. Será una consecuencia de un mayor uso del azulejo para las clases populares y creará la necesidad de producir de manera más rápida y económica, así como una ruptura con las anteriores tendencias decorativas.

8. Regreso al azul.

El azul, como en el período medieval, volverá a ser el color protagonista en el s.XIX. La línea azul destacará sobre el fondo blanco, y este segundo color aportará gran luminosidad a las pequeñas estancias decoradas con azulejos: cocinas, comunes, etc.

9. Elección de un repertorio.

El aspecto terminológico del azulejo de muestra se relaciona con la idea de muestrario, que muchos ceramistas ofrecían a sus clientes a la hora de elegir un modelo. La producción artesanal imprimirá pequeñas diferencias entre los mismos modelos, que desaparecerán con su industrialización.

La muestra de algunas piezas encontradas en las excavaciones realizadas en el recinto de la fábrica Pujol i Bausis, los años 1999 y 2000, invitan a continuar la visita al Museo de Cerámica “La Rajoleta”.

Salvador Miquel

Salvador Miquel nació en el barrio de la Barceloneta el 17 de marzo de 1900. Su juventud transcurrió en un ambiente cultural rico e intenso. Su padre, Antonio Miguel i Pardo, fue el precursor de numerosas iniciativas culturales que se promovían en el barrio.

Comenzó su colección de azulejos de muestra entre los años 1921 y 1922. Se entiende por azulejo de muestra las piezas de cerámica con un dibujo repetitivo, generalmente geométrico, que permite desarrollar el modelo infinitamente. Este tipo de azulejos estaban concebidos de modo que pudieran cubrir extensas superficies.

Salvador Miquel recuperó azulejos de los escombros de las cocinas y comedores de las casas de la Barceloneta y del casco antiguo de la ciudad. Algunas piezas de difícil localización también fueron adquiridas a través de anticuarios.

Empujado por su deseo de estudiar y dar a conocer la importancia del azulejo de muestra, Salvador Miquel hizo pública su colección en una exposición permanente en Can Ros, en Vallromanes, conocida como “La Rajoloteca”, durante los años 1971-1999, una selección de la que hoy se expone en Can Tinturé.

En el año 2003, el Ayuntamiento de Esplugues de Llobregat inaugura el Museo Can Tinturé, que actualmente acoge la colección de azulejos de muestra de Salvador Miquel.

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